“Dale un pescado a un hombre y comerá un día, enséñale a pescar y comerá siempre” - Confucio

Primeras cirugías láser de litiasis en la historia de Liberia

La historia de un sistema sanitario también se escribe a través de los pequeños grandes hitos. Ayer, en el St. Joseph Catholic Hospital de Monrovia, se realizaron las primeras intervenciones con láser para el tratamiento de la litiasis urinaria de la historia de Liberia, un avance que supone mucho más que la incorporación de una nueva técnica quirúrgica: representa el resultado de años de trabajo combinando formación, equipamiento y cooperación internacional.

Durante la jornada fueron tratados con éxito tres pacientes que presentaban cálculos urinarios de entre 1,5 y 2,5 centímetros de diámetro. En todos los casos, las piedras obstruían el uréter, provocaban un dolor continuo y comprometían seriamente la función renal, con el consiguiente riesgo de pérdida del riñón si no se intervenía a tiempo. Para hoy está prevista una nueva intervención especialmente compleja sobre un paciente con una litiasis de aproximadamente seis centímetros.

Este logro ha sido posible gracias a la incorporación del equipo láser adquirido por Surg For All con la colaboración de Coloplast, que llegó recientemente al hospital como parte del proyecto de creación del nuevo Servicio de Urología. Sin embargo, la intervención de ayer también puso de manifiesto una de las señas de identidad de nuestra forma de trabajar: la tecnología solo adquiere verdadero valor cuando se integra dentro de un proyecto de formación y fortalecimiento del sistema sanitario local.

Las imágenes del quirófano muestran perfectamente esta realidad. Mientras el láser fragmentaba las piedras, un arco en C, donado por Surg For All hace ya tres años, permitía localizar con precisión la posición de los cálculos durante la intervención. Dos instrumentos enviados en momentos distintos, con objetivos inicialmente diferentes, trabajaban ahora de forma coordinada para hacer posible una cirugía que hasta hace apenas unos meses era impensable en Liberia.

Esta escena resume el modelo de cooperación que impulsa Surg For All. No se trata únicamente de donar equipamiento, sino de hacerlo de forma planificada, asegurando que cada nuevo recurso complemente a los anteriores y pueda utilizarse con garantías gracias a la formación continuada de los profesionales del hospital.

La puesta en marcha del nuevo láser requirió además el trabajo conjunto de distintos especialistas desplazados con motivo de esta misión. El radiólogo Pablo Salelles desempeñó un papel fundamental durante los procedimientos, utilizando el arco en C para guiar con precisión las intervenciones. Al mismo tiempo, Ricard Capell, técnico especialista de Coloplast, fue el responsable de instalar, verificar y poner a punto el equipo tras su desembalaje, asegurando que estuviera plenamente operativo desde el primer día de actividad.

Todo ello ha permitido que el personal del St. Joseph participe directamente en unas intervenciones que marcan un antes y un después para la urología del país. Cada procedimiento realizado estos días constituye también una sesión práctica de formación, en la que médicos y personal de enfermería adquieren experiencia con una tecnología que, muy pronto, pasará a formar parte de la actividad habitual del futuro Servicio de Urología.

Precisamente ahí reside el verdadero alcance de esta noticia. Lo importante no son únicamente las tres piedras fragmentadas ayer, ni siquiera la compleja intervención prevista para hoy. Lo realmente trascendente es que en Liberia ya existe la tecnología para solventar los problemas de litiasis, sin embargo, los problemas de litiasis dependerán de las misiones que se realicen al país mientras la formación del personal permita que estos problemas sean tratados por profesionales locales.

La construcción del nuevo Servicio de Urología continúa avanzando y cada misión permite dar un paso más hacia su puesta en funcionamiento. La historia de ayer demuestra que formar profesionales y dotar a los hospitales del equipamiento adecuado no son dos proyectos diferentes, sino dos piezas inseparables de una misma estrategia: construir capacidades que permanezcan cuando los equipos de Surg For All regresen a casa.

Porque el objetivo nunca ha sido únicamente operar más pacientes. El objetivo es que, algún día, estas intervenciones dejen de ser un acontecimiento excepcional y pasen a formar parte de la asistencia sanitaria cotidiana que el St. Joseph Catholic Hospital pueda ofrecer, con plena autonomía, a toda la población liberiana.

La tecnología por sí sola no transforma un hospital; necesita profesionales formados capaces de convertirla en una herramienta al servicio de los pacientes, pero la formación requiere más tiempo que la adquisición de equipamiento, mientras los profesionales se forman las misiones de Surg For All cubrirán las necesidades de la población de Liberia y, a la vez, añadirán formación a todo el personal del hospital.

La historia de un sistema sanitario también se escribe a través de los pequeños grandes hitos. Ayer, en el St. Joseph Catholic Hospital de Monrovia, se realizaron las primeras intervenciones con láser para el tratamiento de la litiasis urinaria de la historia de Liberia, un avance que supone mucho más que la incorporación de una nueva técnica quirúrgica: representa el resultado de años de trabajo combinando formación, equipamiento y cooperación internacional.

Durante la jornada fueron tratados con éxito tres pacientes que presentaban cálculos urinarios de entre 1,5 y 2,5 centímetros de diámetro. En todos los casos, las piedras obstruían el uréter, provocaban un dolor continuo y comprometían seriamente la función renal, con el consiguiente riesgo de pérdida del riñón si no se intervenía a tiempo. Para hoy está prevista una nueva intervención especialmente compleja sobre un paciente con una litiasis de aproximadamente seis centímetros.

Este logro ha sido posible gracias a la incorporación del equipo láser adquirido por Surg For All con la colaboración de Coloplast, que llegó recientemente al hospital como parte del proyecto de creación del nuevo Servicio de Urología. Sin embargo, la intervención de ayer también puso de manifiesto una de las señas de identidad de nuestra forma de trabajar: la tecnología solo adquiere verdadero valor cuando se integra dentro de un proyecto de formación y fortalecimiento del sistema sanitario local.

Las imágenes del quirófano muestran perfectamente esta realidad. Mientras el láser fragmentaba las piedras, un arco en C, donado por Surg For All hace ya tres años, permitía localizar con precisión la posición de los cálculos durante la intervención. Dos instrumentos enviados en momentos distintos, con objetivos inicialmente diferentes, trabajaban ahora de forma coordinada para hacer posible una cirugía que hasta hace apenas unos meses era impensable en Liberia.

Esta escena resume el modelo de cooperación que impulsa Surg For All. No se trata únicamente de donar equipamiento, sino de hacerlo de forma planificada, asegurando que cada nuevo recurso complemente a los anteriores y pueda utilizarse con garantías gracias a la formación continuada de los profesionales del hospital.

La puesta en marcha del nuevo láser requirió además el trabajo conjunto de distintos especialistas desplazados con motivo de esta misión. El radiólogo Pablo Salelles desempeñó un papel fundamental durante los procedimientos, utilizando el arco en C para guiar con precisión las intervenciones. Al mismo tiempo, Ricard Capell, técnico especialista de Coloplast, fue el responsable de instalar, verificar y poner a punto el equipo tras su desembalaje, asegurando que estuviera plenamente operativo desde el primer día de actividad.

Todo ello ha permitido que el personal del St. Joseph participe directamente en unas intervenciones que marcan un antes y un después para la urología del país. Cada procedimiento realizado estos días constituye también una sesión práctica de formación, en la que médicos y personal de enfermería adquieren experiencia con una tecnología que, muy pronto, pasará a formar parte de la actividad habitual del futuro Servicio de Urología.

Precisamente ahí reside el verdadero alcance de esta noticia. Lo importante no son únicamente las tres piedras fragmentadas ayer, ni siquiera la compleja intervención prevista para hoy. Lo realmente trascendente es que en Liberia ya existe la tecnología para solventar los problemas de litiasis, sin embargo, los problemas de litiasis dependerán de las misiones que se realicen al país mientras la formación del personal permita que estos problemas sean tratados por profesionales locales.

La construcción del nuevo Servicio de Urología continúa avanzando y cada misión permite dar un paso más hacia su puesta en funcionamiento. La historia de ayer demuestra que formar profesionales y dotar a los hospitales del equipamiento adecuado no son dos proyectos diferentes, sino dos piezas inseparables de una misma estrategia: construir capacidades que permanezcan cuando los equipos de Surg For All regresen a casa.

Porque el objetivo nunca ha sido únicamente operar más pacientes. El objetivo es que, algún día, estas intervenciones dejen de ser un acontecimiento excepcional y pasen a formar parte de la asistencia sanitaria cotidiana que el St. Joseph Catholic Hospital pueda ofrecer, con plena autonomía, a toda la población liberiana.

La tecnología por sí sola no transforma un hospital; necesita profesionales formados capaces de convertirla en una herramienta al servicio de los pacientes, pero la formación requiere más tiempo que la adquisición de equipamiento, mientras los profesionales se forman las misiones de Surg For All cubrirán las necesidades de la población de Liberia y, a la vez, añadirán formación a todo el personal del hospital.

Tecnología que multiplica su valor: el arco en C del St. Joseph al servicio de todos

En el quirófano del St. Joseph Catholic Hospital de Monrovia, Jackson Z. Coleman, enfermero formado recientemente en Valencia, colabora con un equipo alemán de ortopedia. La imagen es significativa: muestra cómo la formación y el equipamiento impulsados por Surg For All trascienden la urología —su ámbito principal de actuación— para mejorar la atención en múltiples especialidades del hospital.

El equipo que Jackson maneja —un arco en C donado por un particular a Surg For All para el St. Joseph— fue adquirido con el objetivo de reforzar la actividad urológica del hospital. Sin embargo, su utilidad ha demostrado ser mucho más amplia: permite a los cirujanos locales e internacionales realizar intervenciones con una mayor precisión y seguridad, reduciendo riesgos y acortando los tiempos quirúrgicos.

Este tipo de resultados reflejan una idea central en la filosofía de Surg For All: cada inversión en tecnología y formación debe tener un impacto transversal y duradero. No se trata solo de cubrir una necesidad puntual, sino de fortalecer estructuras que beneficien a todos los equipos que trabajan en el hospital.

La trayectoria de Jackson es un ejemplo de este enfoque. Durante su estancia formativa en el Hospital Vithas 9 de Octubre de Valencia, adquirió experiencia en el manejo de equipos de radiodiagnóstico, incluido el arco en C, preparándose para convertirse en un referente técnico en su centro. Hoy, su conocimiento permite que otros equipos, como el de ortopedia alemán que actualmente realiza su misión en el hospital, se beneficien también del uso de este equipamiento, aumentando así la eficiencia y seguridad en quirófano.

Junto al arco en C, el TAC adquirido por el propio hospital gracias a otros donantes ha supuesto un salto cualitativo en la capacidad diagnóstica del St. Joseph. Ambos equipos permiten ofrecer una atención más precisa, sin necesidad de trasladar a los pacientes a otros centros, algo especialmente valioso en un entorno donde cada desplazamiento supone una dificultad añadida.

Las misiones y el personal local cuentan ahora con herramientas más completas y con profesionales mejor preparados. El caso de Jackson demuestra que la formación no solo transforma a quien la recibe, sino también a todo su entorno de trabajo.

Desde Surg For All seguimos apostando por este modelo de cooperación que une conocimiento, tecnología y compromiso humano. Porque cuando un instrumento —como este arco en C— sirve para mejorar la labor de muchos equipos y aliviar el sufrimiento de cientos de pacientes, su valor se multiplica más allá de cualquier especialidad.

Hace nueve meses, para las navidades de 2022, esperábamos que el Arco en C financiado en su totalidad por una generosa persona, estuviera en el St. Joseph Catholic Hospital.

Según el proveedor el incremento de los fletes de transporte ha sido el motivo principal de este importante retraso.

Ahora, el director del hospital nos ha enviado una imagen del arco en C montado en el camión que lo traslada desde Acra (Ghana) al St. Joseph Catholic Hospital en Monrovia (Liberia). Son más de 1.500 kilómetros por unas carreteras bastante peores a las nuestras, más de 25 horas reales de conducción.

En el St. Joseph se le espera para los próximos días. Las expectativas es que el equipo esté completamente operativo para que sea usado en la próxima misión del mes de noviembrehttps://surgforall.org/proyecto/mision-al-st-joseph-noviembre-2023/.

Tras realizar el primer pago del arco en C y confirmar que el dinero ha llegado a su destino, el proveedor nos informa que inmediatamente se prepara el envío del arco en C al St. Joseph.

El tiempo aproximado para que llegue a destino es de un mes, con lo que llegará casi a la vez que Papa Noel con sus renos.

Esperamos que el tiempo de instalación sea breve para que pueda estar a pleno funcionamiento al comenzar 2023.

El Arco en C es un instrumento usado en el ámbito quirúrgico para la obtención, en tiempo real, de imágenes radiológicas de alta resolución. Esta funcionalidad permite mostrar al equipo médico la evolución de la cirugía durante el procedimiento, lo que permite una mayor precisión.

Estas características permiten realizar mejores procedimientos, menos invasivos y más focalizados, obteniendo mejores resultados y recuperaciones más rápidas de los pacientes.

El arco en C se aplica en cirugías de múltiples especialidades.

Ventajas

Con respecto a los equipos tradicionales las ventajas y beneficios del Arco C son numerosas y bastante notorias. A continuación te presentamos las más sobresalientes:

1. Mejor atención al paciente.

Como el paciente no tiene que moverse de su cama para realizar la radiografía los estudios se pueden realizar evitando molestias al paciente y ofreciendo más posibilidades al equipo médico.

2. Es móvil, versátil y de menor tamaño.

Al tratarse de un dispositivo móvil capaz de girar en varios ejes permite ángulos difíciles de obtener con la radiografía tradicional. Además es posible ajustar el nivel de radiación para realizar la toma que el médico precise.

Este proyecto puede llevarse a cabo gracias a la colaboración de un donante particular que prefiere mantenerse en el anonimato.

Las cifras del proyecto están en dólares americanos por lo que el presupuesto en euros puede sufrir alguna variación por la fluctuación de la moneda.

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