
La primera misión urológica de Surg For All de este verano ha llegado a su fin dejando un resultado que va mucho más allá de las cifras. Durante nueve días de intenso trabajo en el St. Joseph Catholic Hospital de Monrovia, el equipo ha consolidado un hito histórico para la sanidad liberiana: la puesta en marcha del primer programa de tratamiento endoscópico de la litiasis urinaria mediante tecnología láser del país. En el plano asistencial, la misión ha permitido valorar alrededor de 80 pacientes previamente seleccionados entre los cerca de 190 enfermos cribados por el equipo local. De ellos, 45 han podido ser intervenidos quirúrgicamente, abordando una amplia variedad de patologías urológicas complejas. La actividad ha incluido 6 adenomectomías, 11 resecciones transuretrales de próstata (RTU), 8 intervenciones de litiasis mediante láser, 9 orquiectomías bilaterales en pacientes con cáncer de próstata —cinco de ellas realizadas durante la misma intervención de RTU—, además de tres cirugías pediátricas, entre las que destacan un tratamiento de litiasis con láser, una corrección de hipospadias y una orquidopexia. El equipo también ha realizado dos realineaciones uretrales, una dilatación uretral, una uretrotomía, tres reparaciones de fístulas vésico-vaginales, cinco cistoscopias exploratorias y la biopsia de un cáncer escrotal. Sin embargo, el verdadero significado de esta misión no se encuentra únicamente en el número de pacientes atendidos, sino en lo que estas intervenciones representan para el futuro de la urología en Liberia. Durante estos días se han realizado las primeras cirugías láser para el tratamiento de la litiasis urinaria de la historia del país, haciendo posible que pacientes que hasta ahora no disponían de una alternativa terapéutica pudieran conservar su función renal y recuperar una calidad de vida que parecía inalcanzable. Las imágenes del quirófano reflejan también otro aspecto esencial del proyecto. El nuevo equipo láser, adquirido gracias a la colaboración entre Surg For All y Coloplast, trabajó de forma coordinada con el arco en C donado por la organización hace tres años, demostrando cómo cada incorporación tecnológica forma parte de una estrategia planificada para construir un servicio de urología moderno y sostenible. Pero si existe un dato especialmente esperanzador, ese es el protagonismo creciente de los profesionales del propio hospital. Antes incluso de la llegada del equipo español, el Dr. Augustine Conteh y la Dra. Anne Mary Annan habían realizado el cribado y la valoración inicial de cerca de 190 pacientes urológicos, permitiendo organizar la actividad quirúrgica y seleccionar aquellos casos que más podían beneficiarse de la misión. Su trabajo demuestra que la formación emprendida por Surg For All comienza a traducirse en una mejora real de la capacidad asistencial del St. Joseph. Anne Mary regresó recientemente de su primera estancia formativa en Valencia, donde adquirió conocimientos en urología clínica que ya ha podido aplicar durante esta misión. Augustine Conteh, por su parte, continúa preparándose para iniciar su especialización universitaria como urólogo en África, un proyecto que Surg For All impulsará mediante un programa específico de financiación. Ambos representan la mejor prueba de que la verdadera transformación de un hospital no depende únicamente de la llegada de tecnología, sino del crecimiento profesional de quienes la utilizarán en el futuro. Mientras este primer equipo regresa a España, el proyecto no se detiene. Hoy mismo llega a Monrovia el segundo grupo de cooperantes, que dará continuidad a la actividad hasta el próximo 12 de julio. Por primera vez en la historia de Surg For All, dos misiones urológicas enlazan de forma consecutiva, permitiendo mantener durante dos semanas una actividad asistencial y formativa continuada. Este relevo simboliza también la evolución del proyecto en Liberia. Ya no se trata únicamente de realizar intervenciones complejas, sino de acompañar al St. Joseph en la construcción de un servicio de urología capaz de ofrecer una atención cada vez más especializada. La tecnología ya está llegando. El nuevo edificio avanza hacia su finalización. Y, paso a paso, también lo hace la formación de los profesionales que algún día permitirán que historias como las vividas esta semana puedan resolverse sin esperar la llegada de una misión internacional. Porque cada paciente tratado supone una vida transformada. Pero cada profesional formado acerca un poco más el momento en que esa transformación pueda producirse todos los días del año, desde el propio corazón de Liberia.
La primera misión urológica de Surg For All de este verano ha llegado a su fin dejando un resultado que va mucho más allá de las cifras. Durante nueve días de intenso trabajo en el St. Joseph Catholic Hospital de Monrovia, el equipo ha consolidado un hito histórico para la sanidad liberiana: la puesta en marcha del primer programa de tratamiento endoscópico de la litiasis urinaria mediante tecnología láser del país.
En el plano asistencial, la misión ha permitido valorar alrededor de 80 pacientes previamente seleccionados entre los cerca de 190 enfermos cribados por el equipo local. De ellos, 45 han podido ser intervenidos quirúrgicamente, abordando una amplia variedad de patologías urológicas complejas.
La actividad ha incluido 6 adenomectomías, 11 resecciones transuretrales de próstata (RTU), 8 intervenciones de litiasis mediante láser, 9 orquiectomías bilaterales en pacientes con cáncer de próstata —cinco de ellas realizadas durante la misma intervención de RTU—, además de tres cirugías pediátricas, entre las que destacan un tratamiento de litiasis con láser, una corrección de hipospadias y una orquidopexia. El equipo también ha realizado dos realineaciones uretrales, una dilatación uretral, una uretrotomía, tres reparaciones de fístulas vésico-vaginales, cinco cistoscopias exploratorias y la biopsia de un cáncer escrotal.
Sin embargo, el verdadero significado de esta misión no se encuentra únicamente en el número de pacientes atendidos, sino en lo que estas intervenciones representan para el futuro de la urología en Liberia.
Durante estos días se han realizado las primeras cirugías láser para el tratamiento de la litiasis urinaria de la historia del país, haciendo posible que pacientes que hasta ahora no disponían de una alternativa terapéutica pudieran conservar su función renal y recuperar una calidad de vida que parecía inalcanzable.
Las imágenes del quirófano reflejan también otro aspecto esencial del proyecto. El nuevo equipo láser, adquirido gracias a la colaboración entre Surg For All y Coloplast, trabajó de forma coordinada con el arco en C donado por la organización hace tres años, demostrando cómo cada incorporación tecnológica forma parte de una estrategia planificada para construir un servicio de urología moderno y sostenible.
Pero si existe un dato especialmente esperanzador, ese es el protagonismo creciente de los profesionales del propio hospital.
Antes incluso de la llegada del equipo español, el Dr. Augustine Conteh y la Dra. Anne Mary Annan habían realizado el cribado y la valoración inicial de cerca de 190 pacientes urológicos, permitiendo organizar la actividad quirúrgica y seleccionar aquellos casos que más podían beneficiarse de la misión. Su trabajo demuestra que la formación emprendida por Surg For All comienza a traducirse en una mejora real de la capacidad asistencial del St. Joseph.
Anne Mary regresó recientemente de su primera estancia formativa en Valencia, donde adquirió conocimientos en urología clínica que ya ha podido aplicar durante esta misión. Augustine Conteh, por su parte, continúa preparándose para iniciar su especialización universitaria como urólogo en África, un proyecto que Surg For All impulsará mediante un programa específico de financiación. Ambos representan la mejor prueba de que la verdadera transformación de un hospital no depende únicamente de la llegada de tecnología, sino del crecimiento profesional de quienes la utilizarán en el futuro.
Mientras este primer equipo regresa a España, el proyecto no se detiene. Hoy mismo llega a Monrovia el segundo grupo de cooperantes, que dará continuidad a la actividad hasta el próximo 12 de julio. Por primera vez en la historia de Surg For All, dos misiones urológicas enlazan de forma consecutiva, permitiendo mantener durante dos semanas una actividad asistencial y formativa continuada.
Este relevo simboliza también la evolución del proyecto en Liberia. Ya no se trata únicamente de realizar intervenciones complejas, sino de acompañar al St. Joseph en la construcción de un servicio de urología capaz de ofrecer una atención cada vez más especializada. La tecnología ya está llegando. El nuevo edificio avanza hacia su finalización. Y, paso a paso, también lo hace la formación de los profesionales que algún día permitirán que historias como las vividas esta semana puedan resolverse sin esperar la llegada de una misión internacional.
Porque cada paciente tratado supone una vida transformada. Pero cada profesional formado acerca un poco más el momento en que esa transformación pueda producirse todos los días del año, desde el propio corazón de Liberia.
Con este títular o similar diversos diarios recogen la nota de prensa del grupo Vithas en la que se explica como gracias al convenio firmado con Surg For All, profesionales sanitarios procedentes de África pueden recibir una formación no reglada pero esencial para mejorar su capacitación e influir positivamente en la salud de sus pacientes.
El texto se centra en la formación de la médico Anne-Mary Annan que formada en indicación urológica permitirá determinar en su día a día los pacientes que deben ser operados con mayor urgencia y aportar tratamiento a aquellos que no precisen de cirugía.
Su puesto será de vital importancia en el nuevo servicio de urología del St. Joseph Catholic Hospital como puente de enlace entre los pacientes y los profesionales médicos que desde España realizan misiones al hospital de forma periódica.
La historia de Anne Mary, médica liberiana actualmente en formación en Valencia, refleja perfectamente el modelo de cooperación que impulsa Surg For All: no solo operar, sino formar profesionales capaces de transformar el sistema sanitario de sus propios países.
El diario Levante-EMV recoge estos días cómo su estancia formativa se enmarca dentro del proyecto de creación del futuro servicio de urología del St. Joseph Catholic Hospital de Monrovia, una iniciativa llamada a cambiar el acceso a la atención urológica en Liberia.
La noticia pone el foco en algo que en Surg For All tenemos claro desde nuestros inicios: la verdadera cooperación sanitaria no termina en el quirófano, sino que empieza cuando el conocimiento permanece sobre el terreno.
A través de programas de formación en Valencia, acompañamos a profesionales sanitarios africanos para que puedan liderar el crecimiento de sus hospitales y construir estructuras sanitarias sostenibles en el tiempo.
Te invitamos a leer la noticia completa y conocer mejor una historia que habla de formación, compromiso y futuro.
El próximo 22 de marzo, la familia de Surg For All en Valencia crecerá con la llegada de dos profesionales clave para la sanidad de Liberia: la doctora Anne-Mary Annan y la enfermera Mariama Y. Queelyme. Durante los próximos tres meses, ambas realizarán una estancia formativa intensiva, un paso decisivo para garantizar la sostenibilidad del proyecto que estamos impulsando en Monrovia.
Este esfuerzo se enmarca en la creación del nuevo servicio de urología en el St. Joseph Catholic Hospital, un proyecto liderado por Surg For All y la Fundación Juan Ciudad, cuya mediación ha sido clave para obtener el apoyo financiero de la Conferencia Episcopal Italiana.
Para asegurar el éxito de este servicio, contamos con dos profesionales de sólida trayectoria que ahora dan un paso más en su especialización:
La construcción del edificio destinado a urología finalizará en el tercer trimestre de 2026. Sin embargo, la infraestructura es solo una parte del reto; el objetivo es dotarla de un equipo local altamente capacitado. Con la formación de la Dra. Annan y la enfermera Queelyme, el hospital podrá ofrecer una calidad asistencial que hasta ahora no era posible en la región.
Damos la bienvenida a estas dos profesionales, cuyo esfuerzo en Valencia se traducirá pronto en salud y esperanza para los pacientes del St. Joseph Catholic Hospital.