Europa Press, 28 de enero de 2026. "La organización Surg For All que forma a médicos inicia su primera misión en Tanzania. Toda la noticia en Europa Press
La asociación valenciana sin ánimo de lucro Surg For All comienza mañana su primera misión de cirugía general en el hospital de Kibara, en Tanzania, que mantendrá hasta el 8 de febrero. La expedición estará coordinada por el doctor Guillermo Pou, cirujano general, y supone el inicio de un proyecto de colaboración sanitaria a largo plazo en una de las regiones más desfavorecidas del país africano ... "
Europa Press, 28 de enero de 2026. "La organización Surg For All que forma a médicos inicia su primera misión en Tanzania.
La asociación valenciana sin ánimo de lucro Surg For All comienza mañana su primera misión de cirugía general en el hospital de Kibara, en Tanzania, que mantendrá hasta el 8 de febrero. La expedición estará coordinada por el doctor Guillermo Pou, cirujano general, y supone el inicio de un proyecto de colaboración sanitaria a largo plazo en una de las regiones más desfavorecidas del país africano ... "
Toda la noticia en Europa Press
La primera misión de Surg For All al St. Mary’s Hospital de Kibara (Tanzania) concluye tras una semana de trabajo intenso que ha combinado asistencia directa, formación estructurada y mejora organizativa del hospital. El balance es profundamente positivo, no solo por los resultados clínicos obtenidos, sino por el impacto duradero que la misión deja en los profesionales locales y en la comunidad a la que atienden.
En el ámbito asistencial, el equipo ha evaluado 41 pacientes en consulta en áreas de urología, cirugía general, ginecología y otras especialidades, siempre en colaboración con médicos del hospital. De estas valoraciones surgieron 11 intervenciones quirúrgicas, centradas principalmente en patología de pared abdominal, hidroceles y otras cirugías necesarias para pacientes que, sin esta misión, difícilmente habrían tenido acceso a tratamiento especializado. Cada cirugía ha sido también una oportunidad de formación práctica, trabajando codo con codo con el equipo local.
Uno de los grandes logros de la misión ha sido la introducción formal de la fisioterapia en el hospital, un área hasta ahora prácticamente inexistente. Se atendieron 20 pacientes con patología músculo-esquelética y alrededor de 20 mujeres en el área obstétrica y ginecológica, trabajando en preparación pre y postparto y prevención de complicaciones. Además de la atención directa, se formó a médicos y personal de enfermería en protocolos de manejo del dolor, fortalecimiento muscular y rehabilitación funcional. Se dejaron protocolos plastificados en distintas áreas del hospital y material específico de fisioterapia que permitirá dar continuidad a este trabajo. El éxito de esta iniciativa confirma que la fisioterapia es una herramienta de alto impacto, accesible y fácilmente replicable en futuras misiones.
La misión también ha tenido un importante componente organizativo. Se realizó un inventario exhaustivo del material quirúrgico y farmacéutico, clasificando equipamiento y medicamentos y optimizando su distribución entre quirófano y farmacia. Se puso en funcionamiento nuevo equipamiento esencial, como el bisturí eléctrico y el aspirador quirúrgico, mejorando la capacidad operativa del hospital.
En paralelo, la formación ha sido un eje transversal. La sesión específica sobre manejo de urgencias proporcionó protocolos claros de clasificación de pacientes y una introducción a técnicas de reanimación, herramientas prácticas que el equipo local puede aplicar de inmediato. La misión ha demostrado que trabajar con equipos simultáneos en distintas áreas es un modelo especialmente eficaz, capaz de multiplicar el impacto en un tiempo limitado.
El hospital ha mostrado una evolución significativa respecto al año anterior: mejores instalaciones, mayor implicación del equipo médico y avances en equipamiento. Sin embargo, persisten retos importantes, como la gestión del agua potable y la necesidad de profundizar en la formación especializada del personal. Ya se estudian proyectos de mejora y la posibilidad de formación en Valencia para profesionales del hospital, así como sesiones formativas online que mantengan el vínculo entre misiones.
Esta primera experiencia en Kibara confirma que el modelo de Surg For All —basado en asistencia, formación y fortalecimiento institucional— es aplicable y prometedor en este entorno. La misión no representa un punto final, sino el inicio de una colaboración que aspira a consolidarse en el tiempo. Con continuidad, planificación y trabajo conjunto, el St. Mary’s Hospital puede convertirse en un referente sanitario para su comunidad.
Kibara ha sido el comienzo de un camino compartido. Y todo indica que es un camino que merece la pena seguir recorriendo.
La jornada comenzó con una clara vocación formativa desde primera hora de la mañana. Esther y Alba lideraron una sesión específica sobre el manejo de urgencias, pensada no solo para repasar protocolos, sino para compartir criterios clínicos, toma de decisiones y organización ante situaciones críticas. Fue un espacio de intercambio directo con el personal local, en el que se abordaron casos reales y se pusieron en común distintas formas de afrontar la urgencia desde la experiencia compartida.
Tras esta primera sesión, el trabajo continuó de forma simultánea en varias áreas del hospital, reflejando una de las señas de identidad de las misiones de Surg For All: la formación integrada en la actividad asistencial diaria. Mientras se desarrollaba la consulta de cirugía general, el área de fisioterapia comenzaba a recibir pacientes, combinando la atención directa con la explicación de técnicas, pautas de tratamiento y criterios de seguimiento. Al mismo tiempo, se avanzaba en la organización del área quirúrgica, revisando flujos de trabajo, preparación del material y coordinación entre los distintos profesionales implicados.
La actividad quirúrgica cerró la jornada con la realización de cuatro cirugías de pared abdominal compleja, realizadas en equipo junto a la Dra. Pendo, jefa del equipo médico del hospital. Más allá del acto quirúrgico en sí, cada intervención se convirtió en una oportunidad formativa: desde la valoración preoperatoria hasta la técnica empleada y el manejo postoperatorio. El trabajo conjunto permitió reforzar conocimientos, compartir experiencias y consolidar una forma de operar basada en la colaboración y el aprendizaje mutuo.
En el vídeo que acompaña esta noticia, el Padre Mapendo, director del hospital, subraya precisamente este valor diferencial de la misión. Destaca cómo la presencia del equipo no se limita a resolver casos concretos, sino que contribuye a fortalecer las capacidades del hospital a largo plazo. La formación del personal local, la mejora de los circuitos asistenciales y la creación de equipos cohesionados son, en sus palabras, una inversión que permanece cuando la misión concluye.
Esta visión conecta plenamente con la filosofía de Surg For All: actuar sobre las necesidades inmediatas sin perder de vista el impacto futuro. Cada sesión formativa, cada consulta compartida y cada cirugía realizada conjuntamente suma en la construcción de un hospital más preparado, más autónomo y más capaz de responder a las necesidades de su comunidad.
La jornada fue, en definitiva, un ejemplo de cómo la formación puede y debe estar presente en todos los niveles de la actividad hospitalaria. Un aprendizaje continuo que beneficia tanto a los profesionales locales como a los equipos desplazados, y que refuerza el objetivo común de mejorar la atención sanitaria de forma sostenible y duradera.
El equipo de Surg For All ya se encuentra en Kibara (Tanzania), donde ha comenzado oficialmente la primera misión de 2026 en el St. Mary’s Hospital, un centro sanitario que, desde ahora, se incorpora al trabajo continuado de la organización. Tras un viaje sin incidencias y una buena acogida por parte del hospital, los profesionales han iniciado de inmediato las tareas previstas, conscientes del tiempo limitado y de las importantes necesidades existentes.
Desde el primer día, el equipo se ha organizado en tres grupos de trabajo, una estructura que permite avanzar de forma simultánea en los distintos ámbitos de la misión y optimizar al máximo los recursos disponibles.
Por un lado, Ascensión y Amparo Llorens, ambas enfermeras con amplia experiencia en misiones internacionales, se han centrado en la organización del material sanitario. Su labor consiste en revisar, clasificar e inventariar todo el equipamiento existente en el hospital, evaluando su estado y detectando carencias relevantes que condicionan la actividad quirúrgica y asistencial. Este trabajo es clave no solo para el desarrollo de la misión actual, sino también para la planificación de futuras acciones de apoyo, formación y dotación de material.
De forma paralela, Esther Bonilla y el fisioterapeuta Guillermo Pou Lloréns han puesto en marcha el área de fisioterapia, acondicionando la consulta y la sala de tratamientos. Además, han comenzado el triaje de los pacientes que requieren atención desde el punto de vista funcional, valorando casos en los que la fisioterapia puede suponer una mejora significativa de la movilidad, la recuperación postquirúrgica o la calidad de vida. Este trabajo permitirá priorizar intervenciones y adaptar los tratamientos a las posibilidades reales del hospital una vez finalice la misión.
Un elemento especialmente significativo de estos primeros días ha sido la incorporación a la misión de Emmanuel Suffo, cirujano procedente del Hospital Notre Dame de la Santé, cuya formación como cirujano general en Tanzania está siendo financiada por Surg For All. Su presencia en Kibara no es casual ni puntual: forma parte de un itinerario formativo planificado, que combina formación universitaria reglada con participación directa en misiones quirúrgicas sobre el terreno.
Durante esta semana, Emmanuel se ha integrado en el equipo de cirugía general, participando activamente en las intervenciones junto a Guillermo y Alba Pou. Esta experiencia práctica, supervisada y en un contexto real de alta necesidad asistencial, refuerza los conocimientos adquiridos en su proceso de especialización y contribuye a consolidar un modelo de formación orientado al retorno y al impacto sostenible en los hospitales de origen.
De este modo, la misión al St. Mary’s Hospital de Kibara enlaza dos proyectos estratégicos de Surg For All: la atención quirúrgica directa a la población y la inversión a largo plazo en la capacitación de profesionales africanos que serán clave en el fortalecimiento de los sistemas sanitarios locales.
A pocos días de la partida del equipo de Surg For All a Tanzania, la misión de cirugía general al St. Mary’s Hospital de Kibara se presenta como un proyecto cargado de sentido, impacto y visión de futuro. Será la primera misión de la organización en este hospital y también el inicio de una nueva línea de colaboración en África oriental, con un enfoque integral que combina atención quirúrgica, formación sanitaria y fisioterapia comunitaria.
Kibara se encuentra en una de las zonas más empobrecidas de Tanzania, lejos de los circuitos turísticos y con enormes carencias sanitarias que convierte patologías tratables en problemas graves, incluso vitales. En este contexto, la llegada del equipo liderado por el Dr. Guillermo Pou, cirujano general, supone una oportunidad real de mejorar la atención sanitaria de la población local.
Desde el punto de vista quirúrgico, la misión se centrará en patologías frecuentes pero altamente incapacitantes, como hernias abdominales (inguinales, umbilicales, eventraciones) y procesos proctológicos. Se estima que podrán intervenirse entre 20 y 30 pacientes, seleccionados tras una valoración previa en consulta. Para muchos de ellos, esta intervención marcará un antes y un después: volver a trabajar, reducir el dolor crónico o simplemente recuperar una vida normal. Además, al participar Surg For All, los costes de la atención se reducen significativamente en un sistema donde la sanidad no es gratuita.
Pero el impacto de la misión va mucho más allá del quirófano. Uno de los pilares del proyecto es la formación del personal sanitario local. Durante la estancia se iniciará la capacitación especializada de médicos y enfermeras del hospital, adaptándola a las necesidades reales del centro. Cirugía, ginecología-obstetricia y pediatría se perfilan como áreas clave, al igual que radiología y ecografía. Esta formación no se limita a la misión: forma parte de un modelo a largo plazo que contempla estancias posteriores en Valencia para continuar el aprendizaje durante varios meses.
Otro de los grandes ejes de esta misión es la fisioterapia, un área casi inexistente en la zona y con un enorme potencial de impacto. El equipo pondrá en marcha un programa dirigido a mujeres, centrado en la preparación al parto y la recuperación postgestacional, fundamental en un contexto de alta natalidad y escasos recursos. Además, se iniciarán actividades de terapia ocupacional para niños con discapacidad, un colectivo especialmente vulnerable que suele quedar al margen del sistema sanitario y social.
La misión cuenta con el apoyo local de la Diócesis de Bunda, responsable de la gestión del hospital junto al gobierno tanzano, y con la implicación directa del equipo médico de Kibara. También se aportará material quirúrgico y sanitario esencial, como un bisturí eléctrico donado por un particular, mallas protésicas, sistemas de esterilización y material de fisioterapia, elementos que seguirán siendo utilizados una vez el equipo regrese.
Esta primera misión a Kibara es el comienzo de una historia que aspira a tener continuidad. Surg For All prevé regresar una o dos veces al año, consolidando la formación, reforzando la capacidad del hospital y construyendo, paso a paso, una mejora sostenible de la atención sanitaria. En lugares como Kibara, cada intervención, cada clase y cada gesto cuentan. Y su impacto, aunque silencioso, puede cambiar la vida de toda una comunidad.
La cooperación sanitaria de Surg For All inicia 2026 con un hito muy especial: la primera misión de cirugía general al St. Mary’s Hospital de Kibara, en Tanzania. Esta misión, que se llevará a cabo entre el 29 de enero y el 9 de febrero de 2026, estará liderada por el Dr. Guillermo Pou y contará con la participación de la médico general Alba Pou, las farmaceútica Ascensión Llorens, las enfermeras Amparo Llorens y Esther Bonilla, y el fisioterapeuta Guillermo Pou Llorens.
La elección de Kibara para esta misión responde a una invitación concreta del centro y a la necesidad de apoyar hospitales rurales en zonas con claros retos sanitarios. St. Mary’s Hospital, ubicado en el pueblo de Kibara, en la región de Mara, cerca de las orillas del Lago Victoria, es un hospital de nivel distrital gestionado por la Diócesis de Bunda con una larga trayectoria de servicio a la comunidad local, aunque con recursos muy limitados.
El St. Mary’s Hospital de Kibara es una instalación sanitaria que presta atención médica de base en una zona con importantes carencias estructurales, económicas y logísticas. Opera como un hospital de fe privada (Faith Based Organization) con servicios que incluyen atención ambulatoria, hospitalización, cirugía menor y mayor, programas para enfermedades infecciosas —como malaria y tuberculosis— y cuidados materno-infantiles.
La población servida por este hospital depende en gran medida de sus servicios, especialmente en un entorno donde las distancias a centros urbanos son grandes, el transporte es costoso y los ingresos familiares son bajos. La escasez de financiación regular y la insuficiente provisión de equipamiento médico hacen que muchas atenciones básicas sean difíciles de ofrecer, y que intervenciones más complejas queden fuera del alcance de la comunidad local.
Además, proyectos recientes, como la apertura de una nueva sala de maternidad con apoyo de fundaciones internacionales, han demostrado que incluso pequeñas mejoras pueden tener un impacto enorme para madres y recién nacidos.
La misión dirigida por el Dr. Pou y su equipo es un paso significativo para Surg For All: es la primera misión de cirugía general en este hospital, y convierte a Kibara en el tercer centro donde trabajamos simultáneamente en 2026, junto con el St. Joseph Catholic Hospital en Liberia y el Hospital Notre Dame de la Santé en Camerún.
Durante la estancia, el equipo realizará procedimientos quirúrgicos que no se realizan de forma habitual en Kibara debido a la falta de especialistas, y también ofrecerá formación práctica para el personal local. El objetivo es atender casos que requieren intervención quirúrgica, mejorar la atención perioperatoria y dejar aprendizajes que puedan continuarse una vez terminado el viaje.
El componente formativo es tan importante como las intervenciones mismas: nuestros profesionales trabajarán codo con codo con los equipos locales, compartiendo protocolos, técnicas y experiencia. Esta transferencia de conocimiento es la base de nuestra estrategia de cooperación: no se trata solo de “hacer” operaciones, sino de capacitar, acompañar y dejar herramientas que perduren.
La misión en Kibara será también una oportunidad para consolidar relaciones con los gestores del hospital y explorar futuras colaboraciones. En un contexto donde la financiación y el equipamiento médico son desafíos constantes, la presencia de equipos especializados puede abrir puertas a proyectos conjuntos de largo plazo y atraer nuevos apoyos para fortalecer el sistema local de atención sanitaria.
Para Surg For All, este proyecto representa una ampliación de su visión: llevar asistencia quirúrgica de calidad a hospitales rurales que hoy carecen de especialistas, reforzar la formación de los equipos locales y promover soluciones sostenibles desde dentro de cada comunidad.