“Dale un pescado a un hombre y comerá un día, enséñale a pescar y comerá siempre” - Confucio

Vithas y Surg for All llevan atención urológica especializada a decenas de pacientes sin recursos en África

El doctor José Rubio, urólogo del Hospital Vithas Valencia 9 de Octubre y su equipo médico, han desarrollado una misión humanitaria en Liberia, concretamente en su capital Monrovia, de la mano de la ONG Surg For All (Cirugía para todos) llevando a cabo una serie de intervenciones quirúrgicas a pacientes sin recursos. Principalmente las intervenciones han sido de hipertrofia prostática, cáncer de próstata y patología uretral.

Vithas Valencia ha publicado una nota de prensa apoyando la actividad de Surg For All en Liberia, en el St. Joseph Catholic Hospital, del pasado mes de junio.

El doctor José Rubio, urólogo del Hospital Vithas Valencia 9 de Octubre y su equipo médico, han desarrollado una misión humanitaria en Liberia, concretamente en su capital Monrovia, de la mano de la ONG Surg For All (Cirugía para todos) llevando a cabo una serie de intervenciones quirúrgicas a pacientes sin recursos. Principalmente las intervenciones han sido de hipertrofia prostática, cáncer de próstata y patología uretral.

Vithas Valencia ha publicado una nota de prensa apoyando la actividad de Surg For All en Liberia, en el St. Joseph Catholic Hospital, del pasado mes de junio.

La construcción de un hospital no termina cuando finalizan las obras. De hecho, es en ese momento cuando comienza otro reto igual de importante: dotarlo de todo el equipamiento necesario para que pueda ofrecer una atención sanitaria de calidad desde el primer día.

Con ese objetivo, Surg For All ha preparado un segundo contenedor con destino al St. Joseph Catholic Hospital de Monrovia (Liberia), una nueva expedición que permitirá seguir equipando el futuro Servicio de Urología y otras áreas asistenciales del hospital.

Este nuevo envío está formado íntegramente por material y equipamiento sanitario donado por hospitales, clínicas, empresas y colaboradores de Bilbao - Clínica de la Virgen Blanca -, Barcelona y Valencia, que una vez más han demostrado que la solidaridad también puede viajar en forma de camas, mobiliario, instrumental, equipos médicos y material clínico.

Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a todas las personas e instituciones que han hecho posible esta iniciativa. Cada donación representa mucho más que un objeto; supone una oportunidad para mejorar la atención sanitaria de miles de pacientes que, de otro modo, difícilmente tendrían acceso a estos recursos.

También queremos destacar el apoyo de la Agencia de Transportes Transvemez S.L., cuya colaboración ha resultado decisiva para la preparación de este envío. Gracias a su compromiso, todo el material ha podido ser recogido en los distintos puntos de origen, almacenado temporalmente y trasladado posteriormente al almacén del concesionario del contenedor sin ningún coste para Surg For All. Una ayuda logística que, aunque muchas veces pasa desapercibida, tiene un enorme valor para organizaciones como la nuestra.

Mientras este nuevo contenedor inicia su viaje hacia Liberia, el proyecto del futuro Servicio de Urología continúa avanzando sobre el terreno.

Las obras del edificio mantienen su ritmo y la previsión es que concluyan a finales del próximo mes de septiembre. Paralelamente, el equipamiento adquirido directamente en Liberia estará disponible a mediados de agosto, permitiendo coordinar la llegada del material procedente de ambos continentes.

A partir de ese momento comenzará probablemente una de las fases más ilusionantes del proyecto.

Durante los próximos meses, Surg For All organizará varias misiones específicas de carácter técnico, en las que profesionales sanitarios de la organización viajarán a Monrovia con un objetivo muy concreto: instalar, organizar y poner en funcionamiento todo el equipamiento que irá llenando, poco a poco, un edificio que hoy todavía permanece vacío.

Será un trabajo realizado codo con codo junto al personal del St. Joseph Catholic Hospital. Juntos distribuirán el mobiliario, instalarán los equipos médicos, organizarán los almacenes, prepararán los quirófanos, las consultas, las áreas de recuperación y todos aquellos espacios que harán posible el funcionamiento del nuevo servicio.

Porque un hospital no se construye únicamente con cemento y acero.

Un hospital cobra vida cuando las personas que van a trabajar en él comienzan a hacerlo suyo.

Nuestro objetivo es que todo este proceso permita que el nuevo Servicio de Urología pueda comenzar su actividad a finales del próximo mes de enero, convirtiéndose en un centro de referencia para miles de pacientes de Liberia y de los países vecinos.

Mirando atrás, resulta emocionante comprobar cómo una idea que nació hace apenas unos años se ha transformado en un proyecto internacional que moviliza a hospitales, empresas, instituciones y centenares de personas comprometidas con una forma diferente de entender la cooperación sanitaria.

Cada equipo donado, cada transporte realizado, cada hora de trabajo voluntario y cada colaboración empresarial forman parte de una misma historia.

La historia de un hospital que está naciendo gracias al esfuerzo colectivo de muchas personas convencidas de que la mejor cooperación es aquella que deja capacidad instalada, conocimiento y futuro.

Si tu hospital, empresa o institución dispone de equipamiento sanitario que todavía puede seguir siendo útil, te animamos a ponerte en contacto con Surg For All, si simplemente quieres colaborar con nuestros proyectos puedes contactar con nosotros o seguir estas indicaciones.

Porque aquello que aquí ha terminado su vida útil puede convertirse, a miles de kilómetros de distancia, en la herramienta que permita diagnosticar, operar o salvar una vida.

Y esa segunda oportunidad, tanto para los equipos como para los pacientes, es precisamente la esencia de nuestro trabajo.

La Voz de Galicia recoge en un artículo la actividad de distintos profesionales sanitarios de la comunidad gallega que liderados por el urólogo Fran Caramés llevaron a cabo la tercera misión urológica al St. Jospeh Catholic Hospital en 2026.

La misión tuvo lugar entre el 4 y el 12 de julio y, junto a la realizada la semana previa, permitió intervenir a 80 personas.

El texto completo de la noticia donde se explica la importancia die estas misiones, que no sólo sirven para aliviar la precaria situación de la salud de las personas sino también para continuar en un proceso de formación continua del personal del hospital teniendo como horizonte un futuro donde puedan ser autónomos y la atención urológica no dependa de las misiones extranjeras.

Texto completo de la noticia en La Voz de Galicia, 26 de julio de 2026

El fortalecimiento de la sanidad en África pasa por un objetivo claro: que los propios profesionales locales dispongan de la formación y los recursos necesarios para ofrecer una atención especializada de forma autónoma y sostenible. Ese es el modelo de cooperación que impulsa Surg For All desde hace más de una década.

La Dra. Anne-Mary Annan, médica del St. Joseph Catholic Hospital de Monrovia, representa perfectamente esta forma de entender la cooperación. Tras completar una primera estancia formativa en Valencia, continúa aplicando y consolidando los conocimientos adquiridos junto al equipo de Surg For All durante las misiones que de forma consecutiva se han desarrollando en estos días en Liberia.

Gracias a la formación recibida y al acompañamiento práctico realizado sobre el terreno, Anne-Mary está incorporando progresivamente nuevas competencias en el diagnóstico y tratamiento de la patología urológica. Entre ellas destaca la realización de cistoscopias diagnósticas, una técnica fundamental para mejorar el diagnóstico precoz y el manejo de numerosas enfermedades urológicas.

Este avance ha sido posible gracias a un proyecto que combina formación especializada y dotación de equipamiento médico. Las donaciones recibidas y la adquisición de instrumental específico permiten que estos conocimientos puedan aplicarse directamente en el St. Joseph Catholic Hospital, beneficiando de forma inmediata a la población liberiana.

Formación de Anne-Mary

Sin embargo, este no es el final del camino. La capacitación de Anne-Mary forma parte de un programa de formación continuada diseñado para consolidar progresivamente su autonomía profesional. Está previsto que, durante el último trimestre de 2026, regrese nuevamente a Valencia para completar una nueva etapa de formación avanzada, profundizando en técnicas diagnósticas y terapéuticas que posteriormente incorporará a su práctica clínica en Liberia.

Este modelo de cooperación demuestra que el verdadero impacto no reside únicamente en las misiones quirúrgicas, sino en la transferencia de conocimiento y en la creación de capacidades permanentes dentro de los hospitales con los que trabajamos. Cada profesional formado multiplica el alcance del proyecto, porque los conocimientos adquiridos permanecen en el hospital y benefician a miles de pacientes durante muchos años.

En Surg For All creemos que la mejor cooperación es aquella que, con el tiempo, deja de ser necesaria porque los propios equipos locales cuentan con los conocimientos, la experiencia y los recursos para seguir avanzando por sí mismos. La evolución de Anne-Mary Annan es un magnífico ejemplo de que ese objetivo es posible.

En Liberia, la vida se abre camino cada día entre enormes desafíos.

Mientras nuestro equipo trabaja para devolver calidad de vida a pacientes con patologías urológicas complejas, a pocos metros de distancia un nuevo ser llega al mundo. Son escenas que nos recuerdan, con una fuerza difícil de describir, por qué estamos aquí.

Cada recién nacido representa esperanza, futuro y nuevas oportunidades. Pero también pone de manifiesto la importancia de contar con profesionales formados, quirófanos preparados y equipos capaces de responder cuando la situación lo requiere. En estas imágenes vemos a médicos y enfermeras liberianos trabajando con entrega y profesionalidad para garantizar que ese primer instante de vida sea también un comienzo seguro.

Las misiones de Surg For All no consisten únicamente en realizar cirugías. Su verdadero propósito es acompañar, formar y fortalecer a los equipos locales para que puedan seguir ofreciendo una atención especializada y de calidad a su población. Porque cada paciente que recupera su salud y cada niño que nace en condiciones seguras forman parte de una misma historia: la de un sistema sanitario que crece gracias al esfuerzo compartido, la confianza mutua y la transferencia de conocimiento.

En un mismo hospital, mientras unos recuperan la salud, otros comienzan su vida. Y ambos nos recuerdan que la medicina, en cualquier rincón del mundo, es, ante todo, un acto de esperanza.

Hay proyectos que van mucho más allá de la medicina. Son iniciativas que nacen de la ilusión, del compromiso y de la convicción de que, trabajando juntos, podemos transformar vidas y construir un futuro mejor.

Hoy queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a todas las personas que están haciendo posible esta misión. Nada de lo que estamos viviendo habría sido posible sin el esfuerzo y la dedicación de quienes forman parte de ella: el personal sanitario voluntario desplazado desde España, los profesionales locales que nos han acogido con enorme generosidad, los trabajadores del hospital que han facilitado cada paso y los médicos y enfermeros locales que, con una actitud ejemplar, han demostrado su compromiso por aprender, compartir conocimientos y seguir fortaleciendo la atención sanitaria de su comunidad.

Nuestro agradecimiento se dirige también a todas las personas y entidades que apoyan a Surg For All con sus donaciones. Gracias a su confianza y solidaridad, proyectos como este pueden hacerse realidad y tener un impacto duradero mucho más allá del tiempo que pasamos sobre el terreno.

Durante estos días estamos comprobando que la verdadera cooperación no consiste únicamente en prestar ayuda. Consiste en caminar hombro con hombro, compartir experiencias, aprender unos de otros y crecer como equipo. Cada consulta, cada cura, cada exploración y cada conversación representan una oportunidad para estrechar lazos y avanzar juntos hacia un objetivo común.

El éxito de esta iniciativa pertenece a todos: a quienes la soñaron, a quienes la hicieron posible desde la distancia y a quienes, sobre el terreno, entregan cada día su conocimiento, su tiempo y su esfuerzo para convertirla en realidad.

Gracias por vuestra profesionalidad, vuestra generosidad y vuestra humanidad. Porque cuando el conocimiento, la solidaridad y el compromiso se unen, las fronteras dejan de existir y los grandes cambios comienzan a hacerse posibles.

La primera misión urológica de Surg For All de este verano ha llegado a su fin dejando un resultado que va mucho más allá de las cifras. Durante nueve días de intenso trabajo en el St. Joseph Catholic Hospital de Monrovia, el equipo ha consolidado un hito histórico para la sanidad liberiana: la puesta en marcha del primer programa de tratamiento endoscópico de la litiasis urinaria mediante tecnología láser del país.

En el plano asistencial, la misión ha permitido valorar alrededor de 80 pacientes previamente seleccionados entre los cerca de 190 enfermos cribados por el equipo local. De ellos, 45 han podido ser intervenidos quirúrgicamente, abordando una amplia variedad de patologías urológicas complejas.

La actividad ha incluido 6 adenomectomías, 11 resecciones transuretrales de próstata (RTU), 8 intervenciones de litiasis mediante láser, 9 orquiectomías bilaterales en pacientes con cáncer de próstata —cinco de ellas realizadas durante la misma intervención de RTU—, además de tres cirugías pediátricas, entre las que destacan un tratamiento de litiasis con láser, una corrección de hipospadias y una orquidopexia. El equipo también ha realizado dos realineaciones uretrales, una dilatación uretral, una uretrotomía, tres reparaciones de fístulas vésico-vaginales, cinco cistoscopias exploratorias y la biopsia de un cáncer escrotal.

Sin embargo, el verdadero significado de esta misión no se encuentra únicamente en el número de pacientes atendidos, sino en lo que estas intervenciones representan para el futuro de la urología en Liberia.

Durante estos días se han realizado las primeras cirugías láser para el tratamiento de la litiasis urinaria de la historia del país, haciendo posible que pacientes que hasta ahora no disponían de una alternativa terapéutica pudieran conservar su función renal y recuperar una calidad de vida que parecía inalcanzable.

Las imágenes del quirófano reflejan también otro aspecto esencial del proyecto. El nuevo equipo láser, adquirido gracias a la colaboración entre Surg For All y Coloplast, trabajó de forma coordinada con el arco en C donado por la organización hace tres años, demostrando cómo cada incorporación tecnológica forma parte de una estrategia planificada para construir un servicio de urología moderno y sostenible.

Pero si existe un dato especialmente esperanzador, ese es el protagonismo creciente de los profesionales del propio hospital.

Antes incluso de la llegada del equipo español, el Dr. Augustine Conteh y la Dra. Anne Mary Annan habían realizado el cribado y la valoración inicial de cerca de 190 pacientes urológicos, permitiendo organizar la actividad quirúrgica y seleccionar aquellos casos que más podían beneficiarse de la misión. Su trabajo demuestra que la formación emprendida por Surg For All comienza a traducirse en una mejora real de la capacidad asistencial del St. Joseph.

Anne Mary regresó recientemente de su primera estancia formativa en Valencia, donde adquirió conocimientos en urología clínica que ya ha podido aplicar durante esta misión. Augustine Conteh, por su parte, continúa preparándose para iniciar su especialización universitaria como urólogo en África, un proyecto que Surg For All impulsará mediante un programa específico de financiación. Ambos representan la mejor prueba de que la verdadera transformación de un hospital no depende únicamente de la llegada de tecnología, sino del crecimiento profesional de quienes la utilizarán en el futuro.

Mientras este primer equipo regresa a España, el proyecto no se detiene. Hoy mismo llega a Monrovia el segundo grupo de cooperantes, que dará continuidad a la actividad hasta el próximo 12 de julio. Por primera vez en la historia de Surg For All, dos misiones urológicas enlazan de forma consecutiva, permitiendo mantener durante dos semanas una actividad asistencial y formativa continuada.

Este relevo simboliza también la evolución del proyecto en Liberia. Ya no se trata únicamente de realizar intervenciones complejas, sino de acompañar al St. Joseph en la construcción de un servicio de urología capaz de ofrecer una atención cada vez más especializada. La tecnología ya está llegando. El nuevo edificio avanza hacia su finalización. Y, paso a paso, también lo hace la formación de los profesionales que algún día permitirán que historias como las vividas esta semana puedan resolverse sin esperar la llegada de una misión internacional.

Porque cada paciente tratado supone una vida transformada. Pero cada profesional formado acerca un poco más el momento en que esa transformación pueda producirse todos los días del año, desde el propio corazón de Liberia.

Hay historias que ayudan a comprender por qué Surg For All trabaja desde hace años en la formación de profesionales sanitarios en África. No hablan de grandes cifras ni de proyectos millonarios. Hablan de personas. De niños. De familias que llevan demasiado tiempo esperando una solución que, en otros lugares del mundo, habría llegado mucho antes.

Tiene ocho años. Llega al St. Joseph Catholic Hospital de Monrovia, de la mano de su madre, porque cada vez que intenta orinar siente un dolor intenso. Le escuece. Le duele. Como tantos otros niños, se sienta tímidamente sobre las rodillas de su madre mientras responde, casi en voz baja, a las preguntas del equipo de urología de Surg For All.

Lo que parecía un problema urinario más escondía una historia mucho más compleja.

Una ecografía realizada en la consulta permite descubrir una gran piedra en el interior de la vejiga, una patología relativamente frecuente en hombres con problemas prostáticos, pero extraordinariamente rara en un niño de solo ocho años. Gracias al nuevo equipo láser incorporado recientemente al hospital, el pequeño puede ser tratado mediante una técnica mínimamente invasiva que hasta hace apenas unas semanas era imposible realizar en Liberia.

Sin embargo, la intervención no termina cuando desaparece la piedra.

Durante la cistoscopia —una exploración endoscópica que permite observar el interior de la uretra y la vejiga— el equipo encuentra la verdadera causa del problema: unas válvulas de uretra posterior.

Las válvulas de uretra posterior son una malformación congénita que dificulta el vaciado de la vejiga y que, sin un diagnóstico precoz, puede provocar infecciones, formación de cálculos urinarios y lesiones renales permanentes, en este caso había favorecido la formación del cálculo en un niño de corta edad.

De repente, todas las piezas encajan.

En un país con acceso generalizado a la sanidad, esta enfermedad suele detectarse incluso antes del nacimiento o durante los primeros meses de vida. En Liberia, este niño ha tenido que convivir durante ocho años con dolor, infecciones recurrentes y el riesgo permanente de sufrir daños irreversibles en su aparato urinario antes de encontrar una solución.

Su historia termina bien. Pero miles de historias similares todavía esperan hacerlo.

Por eso el trabajo de Surg For All va mucho más allá de una misión quirúrgica. Cada paciente intervenido representa una oportunidad para devolver la salud, pero también una ocasión para enseñar, compartir conocimientos y formar a quienes deberán atender a los siguientes pacientes cuando el equipo español ya no esté allí.

La incorporación de nueva tecnología, como el láser utilizado en esta intervención, supone un avance extraordinario para el hospital. Sin embargo, los equipos por sí solos no cambian la realidad sanitaria de un país. Lo hacen las personas que aprenden a utilizarlos, que adquieren experiencia clínica y que, con el tiempo, serán capaces de ofrecer estos tratamientos de forma autónoma.

Ese es el verdadero desafío.

Porque un niño no debería esperar ocho años para recibir un diagnóstico que hoy puede realizarse en pocos minutos. Y ninguna familia debería depender de la llegada de una misión internacional para acceder a una intervención que cambia la vida de su hijo.

La construcción del nuevo Servicio de Urología del St. Joseph, la formación continuada de médicos y personal de enfermería y las futuras especializaciones que impulsa Surg For All persiguen precisamente ese objetivo: que, algún día, cuando un niño como este cruce la puerta del hospital con dolor al orinar, encuentre allí mismo a los profesionales y los medios necesarios para devolverle su infancia sin tener que esperar.

Porque la verdadera cooperación no consiste solo en curar hoy. Consiste en conseguir que mañana ya no haga falta esperar.

Esta mañana Darío ha abandonado el St. Joseph Catholic Hospital de Monrovia acompañado por sus padres. Tiene siete años y, por primera vez en su vida, podrá hacer algo que para la mayoría de nosotros resulta completamente cotidiano: orinar con normalidad.

Darío nació con una hipospadias, una malformación congénita de la uretra que dificulta la micción y que, además de sus implicaciones médicas, condiciona la vida diaria y el desarrollo emocional de quienes la padecen. En su caso, la intervención realizada durante la misión de urología de Surg For All ha permitido corregir el problema y ofrecerle un futuro muy diferente.

La felicidad de sus padres al recibir el alta decía mucho más que cualquier estadística. Veían a su hijo recuperar una normalidad que nunca había conocido y que, probablemente, le permitirá vivir su infancia sin las limitaciones y el estigma que con frecuencia acompañan a este tipo de patologías.

Historias como la de Darío son las que dan sentido a cada misión. Pero también recuerdan una realidad que a menudo pasa desapercibida: operar a un paciente cambia una vida; formar a un profesional cambia la vida de cientos o miles de pacientes.

En estos días hemos visto cómo el St. Joseph dispone ya de equipamiento que hace apenas unos años era impensable en Liberia. El nuevo láser para el tratamiento de la litiasis, el arco en C utilizado para localizar con precisión los cálculos urinarios, el instrumental de endoscopia o el material que continúa llegando gracias a las donaciones acercan al hospital a un nivel tecnológico equiparable al de muchos centros españoles.

Conseguir ese equipamiento no es sencillo, pero tiene una característica importante: es un objetivo alcanzable. Requiere financiación, planificación y el compromiso de muchas personas y empresas, pero una vez reunidos los recursos económicos, los equipos pueden adquirirse e instalarse en relativamente poco tiempo.

El verdadero desafío comienza después.

La tecnología necesita profesionales capaces de utilizarla, mantenerla y transmitir ese conocimiento a las siguientes generaciones. Formar un cirujano, una enfermera instrumentista o un médico especializado no se consigue en unas semanas ni en una misión puntual. Requiere años de aprendizaje, acompañamiento y experiencia acumulada junto a profesionales con una larga trayectoria.

Por eso Surg For All ha convertido la formación en el eje de todos sus proyectos. Cada misión incorpora sesiones clínicas, trabajo conjunto en quirófano, discusión de casos y aprendizaje continuo. A ello se suman las estancias formativas en Valencia y los programas de especialización universitaria que la organización financia para profesionales africanos.

Sin embargo, incluso esa apuesta tiene sus riesgos. La inversión en una persona puede verse interrumpida por circunstancias imposibles de prever: una enfermedad, un cambio en la situación familiar, la necesidad de emigrar o cualquier otro acontecimiento que altere su trayectoria profesional. Es una realidad que obliga a pensar a largo plazo.

Por ese motivo, el objetivo nunca ha sido formar a una única persona, sino crear equipos. Equipos capaces de compartir conocimientos, apoyarse mutuamente y garantizar que el hospital continúe creciendo con independencia de las circunstancias individuales de cada profesional.

Darío vuelve hoy a casa con una nueva oportunidad. Dentro de unos años, cuando otro niño liberiano nazca con la misma patología, el verdadero éxito será que pueda ser tratado por un equipo formado en su propio país, utilizando la tecnología disponible en su hospital y sin depender de la llegada de una misión internacional.

Ese es el horizonte que guía cada proyecto de Surg For All. Porque el objetivo no es solo llevar cirugía a África. Es conseguir que, algún día, historias como la de Darío dejen de ser excepcionales y se conviertan en la asistencia sanitaria que cualquier familia pueda esperar cerca de su hogar.

Del 27 de junio al 5 de julio, Surg For All desarrollará la segunda misión de urología de 2026 en el St. Joseph Catholic Hospital de Monrovia, Liberia. Será una misión especialmente relevante por varios motivos: incorporará nueva tecnología, dará continuidad al programa de formación del personal local y enlazará directamente con una segunda misión que tomará el relevo del 4 al 12 de julio, permitiendo mantener actividad continuada durante más de dos semanas.

El equipo estará liderado por el Dr. José Rubio Briones y contará con la participación de los urólogos Ana Cristina Jiménez Domínguez y Sofía Fontanet Soler, la internista Elena Contel, el radiólogo Pablo Salelles, la anestesióloga Raquel Villamar, la supervisora de quirófano Ana Carmen Arbona Rovira y Ricard Capell, técnico de litiasis de Coloplast.

Uno de los principales hitos de esta misión será la puesta en marcha del nuevo equipo láser destinado al tratamiento de la litiasis urinaria. Este equipamiento ha sido adquirido por Surg For All gracias al apoyo de Coloplast y permitirá incorporar al hospital técnicas que hasta ahora no estaban disponibles de forma regular. La llegada de esta tecnología supone un avance significativo para la atención de pacientes con patología litiásica y representa un nuevo paso en el proceso de modernización de la actividad urológica del St. Joseph.

Sin embargo, el verdadero valor de esta incorporación no reside únicamente en el equipamiento. Como ocurre con todos los proyectos de Surg For All, la tecnología va acompañada de formación. Durante la misión se trabajará en la capacitación del personal local para el uso seguro y eficiente de los nuevos equipos, sentando las bases para que puedan integrarse de forma estable en la práctica clínica habitual del hospital.

La formación continuará siendo uno de los ejes centrales del proyecto. Durante estas semanas se seguirá trabajando con Anne Mary, médica del St. Joseph que está desarrollando un itinerario formativo específico en urología clínica. Su progresiva incorporación al proyecto constituye una pieza fundamental para la futura estructura asistencial del servicio de urología y refleja la apuesta de Surg For All por desarrollar capacidades locales que permanezcan en el tiempo.

Además de la actividad clínica y docente, la misión permitirá realizar una revisión detallada del material enviado recientemente a Liberia en el último contenedor solidario. Durante los últimos meses, el hospital ha recibido equipamiento médico, instrumental quirúrgico, mobiliario y diverso material destinado al nuevo servicio. El equipo desplazado evaluará el estado, funcionalidad y posibilidades de integración de todos estos recursos para planificar su utilización cuando el edificio entre en funcionamiento.

Precisamente, otro de los objetivos será revisar la evolución de las obras del futuro Servicio de Urología del St. Joseph. La construcción continúa avanzando y todo apunta a que el edificio podrá completarse durante los próximos meses. La visita permitirá comprobar el estado de los trabajos y coordinar los siguientes pasos necesarios para su puesta en marcha.

Este proceso cuenta además con el respaldo del acuerdo firmado entre el St. Joseph Catholic Hospital, Surg For All y la Fundación Juan Ciudad, una alianza que busca garantizar la sostenibilidad y la adecuada gestión del servicio una vez inicie su actividad. La colaboración entre las tres instituciones constituye una garantía adicional para consolidar un proyecto concebido con vocación de permanencia.

La misión que comienza a finales de junio tendrá además una característica inédita: por primera vez dos equipos enlazarán sus estancias en Liberia. Cuando el primer grupo finalice su trabajo, un segundo equipo tomará el relevo para continuar la actividad hasta el 12 de julio. Esta continuidad permitirá aumentar la capacidad asistencial, reforzar la formación del personal local y avanzar en la implantación de los nuevos recursos disponibles.

Cada misión sigue resolviendo problemas concretos de pacientes que necesitan atención especializada. Pero, al mismo tiempo, cada visita acerca un poco más el objetivo que guía este proyecto desde hace años: que Liberia disponga de un servicio de urología estable, moderno y gestionado por profesionales locales capacitados para ofrecer una atención de calidad a su población.

La misión de junio-julio será, sin duda, un nuevo paso en ese camino.

Noticias relacionadas con proyecto ""

surgforall.org
Privacidad

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para garantizar su correcto funcionamiento, analizar de forma anónima el uso de la web y permitir determinadas funcionalidades externas.

Las cookies estrictamente necesarias están siempre activadas porque son imprescindibles para el funcionamiento técnico del sitio y para recordar sus preferencias de consentimiento.

Las cookies de análisis, contenidos externos y servicios funcionales solo se utilizarán cuando usted haya dado su consentimiento.

Puede aceptar todas las cookies, rechazarlas o configurar sus preferencias de forma individual. Puede modificar su consentimiento posteriormente desde la opción «Cambiar las opciones de las cookies» disponible en la web.

Puede consultar información adicional en nuestra Política de Cookies.