
Después de un largo viaje iniciado el viernes, el equipo de Surg For All ha llegado a Dschang, Camerún, con las maletas, el material necesario para la misión y, sobre todo, muchas ganas de comenzar.
Las numerosas horas de desplazamiento se hacen notar, pero apenas hay tiempo para descansar. Tras instalarnos en la casa que será nuestro hogar durante estos días y compartir la comida preparada por las hermanas del hospital, comienza la actividad.
Los primeros momentos de la jornada se dedican a organizar el material trasladado desde España. Medicación, instrumental, equipos y el resto de recursos necesarios para los próximos días van ocupando su lugar para que la actividad médica y quirúrgica pueda desarrollarse con normalidad.
Una vez preparado todo, el equipo comienza a atender a los pacientes que llevaban tiempo esperando su llegada.
Solo durante esta primera jornada, alrededor de veinte pacientes han sido valorados. Para aprovechar al máximo el tiempo disponible, los especialistas se distribuyen entre las consultas y el quirófano.
Los doctores José Rubio y José Miguel Giménez se encargan de valorar los diferentes casos en consulta, mientras que los doctores Antonio Salinas y Laura Herraiz inician la actividad quirúrgica. La jornada concluye con tres resecciones transuretrales (RTU) realizadas y nuevos pacientes ya programados para los próximos días.
La colaboración con los profesionales sanitarios de Notre Dame de la Santé vuelve a ser una parte esencial de la misión.
Fernando Martínez, anestesista del equipo, trabaja junto a la profesional de enfermería especializada en anestesia del hospital, compartiendo la actividad necesaria para garantizar el desarrollo de las intervenciones.
También la comunicación con los pacientes supone un reto añadido. Muchos de ellos hablan francés, por lo que la colaboración del personal sanitario local resulta imprescindible para facilitar la traducción y conseguir una comunicación adecuada entre pacientes y profesionales.
El primer día termina con las consultas todavía en marcha, las primeras intervenciones realizadas y varios pacientes preparados para continuar la actividad al día siguiente.
El cansancio es importante después de tantas horas de viaje y de una primera jornada prácticamente sin descanso, pero también lo son las ganas de trabajar y la ilusión con la que el equipo afronta esta nueva misión.
Quedan muchos días de trabajo por delante. En Dschang, la misión acaba de empezar.