
El arranque de 2026 ha confirmado la evolución de Surg For All hacia un modelo cada vez más sólido, estructurado y con mayor impacto. Han sido tres meses de intensa actividad en los que se han combinado nuevas líneas de trabajo, consolidación de proyectos y avances decisivos en iniciativas estratégicas que marcarán el futuro de la organización.
Uno de los hitos más relevantes ha sido la primera misión al St. Mary’s Hospital de Kibara (Tanzania). Este nuevo destino supone un paso importante en la expansión de nuestra actividad y, desde el inicio, ha demostrado un enorme potencial. La misión no solo ha permitido desarrollar actividad quirúrgica, sino que ha incorporado con gran éxito la fisioterapia como parte del abordaje integral del paciente. Este enfoque amplía el impacto de nuestras intervenciones, mejorando la recuperación y la calidad de vida de los pacientes atendidos, y abre una nueva línea de trabajo con gran recorrido en futuras misiones.
Durante este trimestre también hemos tenido la oportunidad de acercar nuestro trabajo a la sociedad a través de una entrevista en televisión con Guillermo Pou y Alba Pou, en la que se puso en valor el modelo de Surg For All: operar, formar y construir estructuras sanitarias sostenibles. Un espacio que nos permitió compartir no solo lo que hacemos, sino por qué lo hacemos.
En paralelo, el St. Joseph Catholic Hospital de Monrovia (Liberia) continúa siendo uno de los ejes principales de nuestra actividad. El hospital ha recibido ya la primera misión de urología del año, enmarcada en un calendario ampliado que prevé cuatro misiones en 2026. Además, hemos dado un paso clave en la con la llegada a Valencia de Anne Mary, médica que se está formando en indicación urológica, y Mariama, enfermera que se especializa como instrumentista. Ambas permanecerán con nosotros hasta mediados de junio, reforzando así la base humana del futuro servicio de urología.
Otro avance fundamental ha sido la firma de un acuerdo entre el St. Joseph, Surg For All y la Fundación Juan Ciudad para la gestión del servicio de urología una vez entre en funcionamiento. La construcción del edificio continúa a buen ritmo y, con alta probabilidad, estará finalizada este verano, acercándonos a un objetivo largamente trabajado.
En paralelo, la creación del denominado “comando de financiación” ha comenzado a dar resultados tangibles. En apenas tres meses de actividad, este grupo de colaboradores ha logrado reunir cerca de 100.000 euros, una cifra clave para comenzar a dotar tecnológicamente el nuevo servicio. Un esfuerzo colectivo que demuestra la capacidad de movilización cuando el proyecto es claro y compartido.
De cara al segundo trimestre, la actividad mantiene un ritmo exigente. A la estancia formativa de Anne Mary y Mariama se sumarán dos nuevas misiones: una en el Hospital Notre Dame de la Santé y otra en el St. Joseph, donde por primera vez dos equipos enlazarán sus misiones para mantener actividad continuada durante dos semanas, un paso más en la consolidación del proyecto.

Además, en los próximos días partirá un contenedor con destino a Monrovia, cargado de equipamiento donado que será clave para el futuro servicio de urología. Este envío se complementará con la compra de nuevos equipos, que comenzará en este trimestre gracias a los fondos ya recaudados, algunos de los cuales se adquirirán directamente en Liberia para optimizar su integración.
Por último, una cita ya consolidada en nuestro calendario: el concierto solidario anual, que se celebrará el próximo 21 de mayo en la Sala Loco Club. En los próximos días anunciaremos los detalles a través de nuestros canales habituales.
El año no ha hecho más que empezar, pero ya dibuja con claridad el camino: más actividad, más formación y un objetivo común cada vez más cercano.
Gracias a todos los que formáis parte de este proyecto.